19 d’abril, 2011

Es la ideología

En tiempos de la campaña de Clinton contra Bush padre tuvo éxito la frase “es la economía…”, si bien venía acompañada de un insulto que no utilizaré, y que venía a poner en valor el problema económico en la campaña ante el ardor post belicista de un Bush acabado de salir de la primera guerra del Golfo.

En estos tiempos de crisis, la economía, las propuestas económicas, las medidas que se plantean y los que se acaban aplicando son las protagonistas diarias de la vida política y no política. Pero no todo es solamente economía. No todo lo que se hace tiene que ver únicamente con criterios económicos.

El PSC ha gobernado hasta hace poco más de 3 meses en Catalunya. En estos 3 meses la crisis no ha cambiado sustancialmente. Pero en Catalunya, en estos 3 meses sí que está cambiando su impacto. Hay un nuevo gobierno que está aplicando un nuevo modelo de recetas económicas, amparado en mi opinión, en un cambio de paradigma ideológico.
Porque sólo un partido profundamente liberal puede llevar, en medio de la mayor crisis económica, en su programa electoral, la supresión de impuestos que gravan las grandes fortunas, renunciando a ingresos vitales en tiempos de crisis. Sólo un partido profundamente liberal y defensor de la extensión del uso de servicios concertados y privados, puede lanzar globos sonda anunciando rebajas en el IRPF a los que más tributan, mientras anuncian recortes en la salud, los servicios sociales y en la educación pública y de todos.

No niego la crisis, ni la necesidad de  adoptar medidas para salir de ella. Pero hay otra manera de atacar la crisis;  la que conforman las medidas de austeridad, de equidad en el esfuerzo fiscal, de proporcionalidad y progresividad en el esfuerzo que cada uno ha de aportar para salir colectivamente de la crisis, el del mantenimiento de servicios públicos, el reforzamiento de la red asistencial y la protección de los más afectados, y la contención en el gasto en inversión.

Y hace falta consenso político y social. Búsqueda de puntos de encuentro con los agentes sociales, empresarios y sindicatos. No imposición.

Hay otras maneras y hace falta que se hable. Y que se sepan los números. Para eso es prioritario que se presente el proyecto de presupuestos para este año, del que más de 100 días después de acceder al gobierno, aun no tenemos noticias.

Hay otro modelo, porque de lo que se trata hoy ya no es sólo de medidas económicas, si no de ideología. De la instauración de un nuevo paradigma en tiempos de crisis. Y esto, en Catalunya, lo está llevando a cabo con precisión quirúrgica, el Govern de Artur Mas.

Y ante el soberanismo liberal, cabe anteponer firmemente la opción catalanista, federal y socialdemócrata.

* Viñeta del gran Forges.