06 de febrer, 2008

Empate demócrata:Hillary gana en California y Nueva York, pero Obama gana en más estados. Mc Cain "front-runner" republicano

El recuento definitivo ha dado como resultado un empate técnico en el bando demócrata. Hillary ha ganado en representación y se ha llevado los estados más grandes: California y su Nueva Cork de donde es senadora, al margen de 7 estados más (hasta sumar un total de 9), entre los que está Arkansas de donde su marido fue gobernador, y Massachussets, donde tiene su “base” el clan Kennedy, que los últimos días se había significado por Obama. El voto latino, sobretodo en California, ha vuelto a ser decisivo. Obama, por su parte ha ganado en más estados (13), entre los que está Illinois, de donde es senador, Utah, Ohio, Colorado o Kansas, y en estados de eminente mayoría negra, como Georgia.

Por parte republicana, Mc Cain ha sido el claro ganador de la jornada, lo que le convierte casi automáticamente en el candidato a optar por la presidencia por los republicanos.

Reflexiones:

Mc Cain es el peor candidato que podía tocar a los demócratas, ya que ha conseguido unir en su candidatura elementos republicanos que no son tan halcones como Bush: Giuliani o Schwarzennegger. Las encuestas nacionales de preferencias de candidatos, dan que, Obama frente a McCain ganaría por poco, pero que Hillary frente a McCain, perdería en estos momentos. Se convierte en un gran adversario.

McCain tiene el campo despejado. Sin contrincantes en su lado, con la previsible renuncia de los que queden, ya sin posibilidades, convertirá el resto del camino y de contiendas primarias, en un continuo paseo, de reafirmación sobre su figura, de unión republicana, y de ataque frontal contra los demócratas. Dejará de tener que pensar en cómo defenderse del “fuego amigo”, para centrarse en criticar al otro partido.

Las primarias demócratas están siendo lo más apasionante vivido en la política americana en los últimos años. Ambos candidatos han demostrado su capacidad de ilusionar, de emocionar, de levantar el ánimo a los estadounidenses, de marcar un rumbo. He hecho un cálculo a ojo de los que han votado en este supermartes y me salen más de 14 millones de votos, a algo más de 7 cada uno. Esto de por sí ya demuestra que algo está cambiando en la política americana, y que ambos merecen ganar.

El empate técnico ha de hacer reflexionar al partido demócrata. Es la hora de sacar conclusiones. No es de prever que haya un distanciamiento lo suficientemente claro de uno de los dos candidatos, como para darlo como evidente ganador. En las próximas primarias (y hablamos de meses por delante), podemos asistir a una repetición de algunos ataques que hemos visto, cosa que debilitaría a los dos candidatos y daría alas a un McCain que, repito, estará concentrado en su campaña ya en solitario. Es la hora de hacer el recuento, de valorar el trabajo, la capacidad de ilusionar, de movilizar, de generar sinergias, de imaginar un futuro de cambio, que han realizado ambos candidatos.

Es por ello que puede que haya llegado el momento de valorar cuál de los dos puede aportar más al otro como candidato a vicepresidente. Mientras sigan sumidos en el combate cuerpo a cuerpo, en la lucha por los delegados en una carrera que no parece que les vaya a separar en demasía, los republicanos pueden empezar a ganar terreno, a construir un discurso alejado de la era Bush y convencer a electores indecisos de su proyecto.

Si algo ha demostrado esta carrera por la nominación demócrata, es que ya ha pasado a la Historia con nota, y que será recordada como la que consiguió levantar a demócratas y no demócratas de su letargo, hacerles soñar con una presidencia alejada de Bush y un nuevo escenario nacional e internacional.

La otra cosa que ha demostrado es que los dos, Hillary u Obama, merecen ganar. Y, por el contrario, ninguno merecería perder.

Os pongo el enlace con la CNN con la actualización al minuto de los resultados

Saludos.