14 de maig, 2007

2 semanas de campaña

Hace días que ronda por mi mente el post que quiero dedicar para el comienzo de campaña. Para el pistoletazo de salida a estos 17 días en que los partidos políticos dan el empuje final a sus propuestas de gobierno.

De entrada, ya voy un poco tarde, porque la campaña ya lleva 4 días, y quedan algo menos de 2 semanas de actos, discursos, propuestas e intentos de convencimiento y persuasión. Un festival de democracia. La ciudadanía escucha, compara y con su voto decide. Durante 4 años los gobiernos han gestionado y han construido. En estas dos semanas se hace balance y se decide quién merece seguir y quién merece ser desbancado. Los ciudadanos tienen la palabra.

La campaña electoral, denostada por muchos, es un síntoma claro de quién es quién en el panorama político. Hay quien dice que no cuenta mucho, que es puro teatro y que el voto apenas se decide en estos días. Pero creo que una ojeada más concreta y certera a los actores de la campaña permite aclarar la verdadera identidad de quien se presenta.

Este sábado por ejemplo, la AVT ha decidido entrar en campaña, jalonada por la derecha y, en especial, por el Partido Popular. La derecha política y social, sin ningún rubor y descaradamente, utiliza una vez más el terrorismo como arma electoral y como elemento de confrontación de la sociedad. Se sitúan claramente en una clara posición en el tablero, en este caso, en el extremo derecho del mismo.

Las declaraciones permanentes de sus líderes escoran cada vez más su posición, dejando muy poco margen a su diestra, y un gran espacio en el centro que rehúsan ocupar. Incluso en Pamplona, hay obispos que no contentos con su función episcopal ni satisfechos con su ocupación pastoral sacian sus aspiraciones con diatribas políticas de enaltecimiento de la extrema derecha. Para ese líder de la Iglesia partidos como Falange, no sólo representan los valores y el espíritu cristiano, sino que son opciones claramente votables. Viendo a Sainz de Ynestrillas en la cabecera de alguna manifestación ya lo imaginábamos, pero salidas de tono como esas nos lo confirman.

Es inquietante la deriva derechista. En Catalunya también tenemos parte de esto. En Badalona, el "candidato-púgil" del PP, García Albiol, ha mostrado su cara más demagógica al repartir 30.000 DVD's donde asocia inmigración con inseguridad. Es de esperar que lo haya hecho con el beneplácito de su dirección nacional. El PP de Catalunya, siguiendo las directrices de sus mandos estatales, ha hecho de la inseguridad, el miedo y la xenofobia su eje de campaña. Habrá que ver si la guía de campaña que elabora el responsable de la política municipal del PP incorpora la elaboración de DVD's xenófobos, o tiene hojas y hojas llenas de frases racistas para sazonar sus discursos. No es de extrañar en este escenario, que el responsable mismo de la política municipal del PP, que tolera que en un municipio como Badalona se frivolice con la inmigración y la inseguridad, jalone sus discursos en su campaña en L'Hospitalet, con palabras como "guetos, inseguridad, " etc. dando muestras, una vez más, de la descarada política de la derecha de captar votos mediante la táctica del miedo.

Con estos mimbres, la derecha construye sus opciones, sus alternativas, siempre con un rostro crispado, con una mirada encendida. Allí donde hay un líder del PP siempre hay una palabra de más, un tono crispado, un rostro tenso, una advertencia, una manifestación incluso; los políticos del PP han hecho marca registrada del enfrentamiento, de la tensión, rehuyendo las necesidades de la gente y las propuestas positivas de construcción social.

Por contra, los candidatos socialistas son los de las propuestas, los que están recorriendo los barrios y recogiendo las sensibilidades de la gente. Los candidatos del presente y del futuro. Los que donde han gobernado lo han hecho para la gente y construyendo oportunidades; y los que encaran el futuro con optimismo y con proyectos esperanzadores.

Allí donde hay un candidato del PSC, allí donde hay una mesa electoral, una carpa, una rueda de prensa, un contacto vecinal, hay una sonrisa, un oído que escucha a los vecinos, un optimismo, una preocupación por los problemas reales, existe un colectivo entusiasmado por servir a los ciudadanos y hacerlo cada vez mejor.

Cuando pensamos en nuestro futuro, lo hemos de hacer pensando en manos de quién queremos dejar los designios de gobierno: en aquellos que infunden temores, que sólo hablan para criticar o crispar, que encuentran sus aliados en la extrema derecha; o en aquellos que están llevando a nuestras ciudades a un futuro mejor, que afrontan los retos y desafíos y los convierten en oportunidades, los que nos escuchan y toman nota de los problemas reales, los que apuestan por la convivencia, los que invitan al optimismo por un futuro mejor. A un lado están unos. Al otro están los socialistas. A unos casualmente, aunque ataquen sistemáticamente a Catalunya y los catalanes, siempre les acaba llegando el apoyo de la "otra derecha", los que se llenan la boca con el nacionalismo y luego no dudan en dar su apoyo a Aznar. La derecha siempre acaba encontrando lugares de encuentro. En Catalunya CiU nunca lo ha dudado. Al otro están los acuerdos de entesa de izquierdas, los gobiernos progresistas, la sensibilidad social. Ahora llega la hora de volver a elegir a nuestros representantes y de todos nosotros depende instalar la crispación en los ayuntamientos o apostar por opciones de progreso y cohesión social. Para esto último la única opción válida es la de ayuntamientos socialistas, con la fortaleza necesaria para llevar a cabo los cambios, transformaciones y el progreso que nuestra sociedad sigue necesitando. Con el Govern de Montilla durante los próximos años, los ayuntamientos no pueden perder la oportunidad histórica que se les abre. Para un futuro mejor, la mejor opción es la socialista.
Saludos.