26 de novembre, 2006

Un día histórico

He cogido esta foto de la portada de El Periódico de ayer, por lo que supone de histórica. José Montilla es elegido con la mayoría de los votos del Parlament, President de Catalunya, de todos los catalanes; dando inicio a una nueva etapa en nuestra historia. Realmente supone un acontecimiento del que ya pocas palabras y reflexiones más se pueden hacer. Es tanto lo que se ha dicho que sólo puedo aspirar a repetir algunas buenas ideas. No obstante, personalmente supone un plus de emotividad el ver cómo un socialista vuelve a gobernar la más alta institución de mi país, y cómo lo hace con un discurso lleno de mensajes de alto contenido social. Aquí os linko el discurso íntegro de su investidura.
Y el ver cómo una persona hecha a sí misma, inmigrante de un pueblo andaluz, luchador antifranquista por las libertades y los derechos civiles, defensor y constructor de la catalunya que hoy conocemos, consigue acceder a gobernar los designios de ésta.
Estoy convencido que Montilla va a convencer, y que lo hará de la manera que se espera de él: trabajador incansable, defensor del estado del bienestar, de la justicia social, de la igualdad y de la gente que menos tiene o peor lo pasa. Catalunya crecerá, y lo hará de la mano de políticas sociales; Catalunya progresará, lo harán las ciudades, los pueblos, y las personas.
Antes de las elecciones, a punto de empezar la campaña electoral, un familiar mío, que vive en Cornellà, que conoció a Montilla en su época de alcalde y que ha podido ver cómo su ciudad se transformaba y progresaba bajo las políticas que Montilla aplicaba, me escuchaba atento y callado a mis explicaciones. Yo intentaba explicar el porqué Montilla iba a ser el mejor President. Este familiar, con orígenes similares a los de Montilla, con una edad también muy parecida, me miraba fijamente. Sus ojos, de ese color que mi abuelo puso en los genes de esta rama de la família, me miraban desde las cuencas de sus ojos. Una mirada profunda, serena, trabajada de años de esfuerzo y de compromiso; una mirada que hablaba más que su silencio. Como esos silencios a los que tanto nos tiene acostumbrados Montilla: silencios construidos desde el respeto, desde el escuchar a los que tienen algo que decir, y que finalmente se rompen para sentenciar frases sin epílogo, frases que llenan el alma y de las que sólo queda esperar la virtud que desprenden sus palabras. Acabé de hablar desde mi atrevimiento, y fijando los ojos en mí, poniéndome un brazo sobre el hombro me dijo: "Paco, cuando vine a Catalunya, huía de la pobreza, buscaba una oportunidad. Esta tierra me la dio y yo he ayudado a construirla y defenderla. El día que Tarradellas anunció el "ja soc aquí" allí estaba yo, aplaudiendo; y me he manifestado por la libertad, el Estatut de Autonomia ondeando dos banderas, la de Andalucía, y la de Catalunya. Paco, di a toda la gente que puedas, que Montilla es lo mejor que le puede pasar a Catalunya". Y aquí calló y yo me di cuenta que mis palabras habían sido superadas. Tan sencillo, tan claro, y tan cierto. Montilla es nuestro President, y será lo mejor que le podrá pasar a Catalunya, a todos y a todas.
Saludos.