06 d’octubre, 2006

Por qué Montilla será el próximo President.

La precampaña de las elecciones del 1 de noviembre nos está dando la oportunidad de poder analizar a los candidatos a presidir la Generalitat. Por suerte, las diferencias entre ellos, se están haciendo cada vez más evidentes, cosa que facilita la tarea de apostar por aquél que tendrá la responsabilidad de continuar la tarea de gobierno del Govern saliente y de su President Pasqual Maragall.

Vuelvo a insistir en la idea conceptual. He hablado en los últimos posts sobre aquello a lo que estamos convocados, es decir: unas elecciones; cosa seria, máxime en la nueva catalunya post Estatut’06. Por eso hoy quiero enfatizar sobre la figura que ha de dirigir los designios de esta nave, sobre la persona que gobernará.

Hay candidatos que están basando su campaña en preparar su estancia más que segura, y más que larga, como oposición. No lo critico. Es una opción legítima, pero se ha de saber. Ni creen en sí mismos ni creen en sus propuestas, ni creen en su equipo. Por eso, están abonando el terreno para hacer de oposición a partir del 2 de noviembre.

Artur Mas es un candidato poco creíble. Poco creíble por su nula gestión de gobierno (no tiene nada que ofrecer), y poco creíble por su escasa capacidad de generar algo más que titulares vacíos. Si Artur Mas dice que no va a pactar con el PP, que explique por qué su programa electoral sólo puede ser aplicado junto a otro partido de la derecha que lo apoye. La otra cara de la moneda, es que Artur Mas, juega a dos únicas cartas: o gobierna con el PP o ejerce de jefe de oposición. Ése es el dilema en las filas de CiU. De hecho, en la historia reciente de CiU, y desde que Artur Mas es máximo dirigente, eso es lo único que han hecho: o gobernar con el acuerdo del Majestic o hacer de jefes de oposición. Qué ha de hacer pensar que ahora será diferente? Qué nueva razón nos da Artur Mas para creer lo contrario? Es más, no será que lo que en realidad prefiere es pactar con el PP, antes que seguir más años desde los escaños de la oposición? Desde luego a Catalunya le ha ido mucho mejor con ellos en la oposición que pactando con la derecha. Dar un mínimo crédito y confianza a CiU equivale a abrir un poco más la puerta a que el partido de Acebes y zaplana sea decisivo en Catalunya.

Ante esto, asistimos al surgimiento de la figura de José Montilla. El que ya fuera alcalde de Cornellà, presidente de la Diputación de Barcelona y Ministro de Industria con Zapatero, tiene el suficiente bagaje de trabajo, dedicación y servicio a Catalunya, como para confiar en que, una vez más será el exacto dirigente que las circunstancias necesitan. Si Artur Mas no ha ganado ninguna elección, Montilla acredita justo lo contrario. Lo cierto es que sólo hay una cosa en que Mas aventaje a Montilla, y es en su experiencia como perdedor y opositor: lo recordamos de su etapa en el Ayuntamiento de Barcelona y en la más reciente del Parlament.

Montilla nos recuerda aquello para lo que los políticos han de valer: la ciudadanía, entre otras cosas, pide 3 imprescindibles a un político: coherencia, credibilidad y confianza.

Coherencia para mantener los compromisos, para escuchar, para llevar a cabo los proyectos y para plasmar y hacer realidad la idea que uno tiene de las cosas;

credibilidad para saber que cuando te mira y te habla, no lo hace en vano; para tener la seguridad y la tranquilidad que aquél que tienes en frente no te va a fallar;

y confianza, porque en definitiva, la democracia, el ejercicio del voto, aquello que hace especial a las contiendas electorales, no es más que el acto supremo de confianza hacia una persona y hacia un equipo. Cada ciudadano, y cada ciudadana, en su ejercicio personal del propio derecho al voto hace una delegación voluntaria para ejercitar lo público; y lo hacemos en aquellas personas que han demostrado, con sus palabras, pero sobretodo con sus hechos, que son dignas de confiar en ellas.

Por eso Montilla será el próximo President de la Generalitat: porque tiene experiencia y se le conoce su palabra; porque es coherente y es creíble; porque no intenta engatusarnos con promesas de jefe de oposición, sino que nos da acciones de gobierno de futuro President.

Y porque se sabe ganar nuestra confianza. Porque su campaña, no es una campaña de promesas de salón, sino de declaraciones de voluntad y firmes compromisos de futuro.

Porque le oímos y ya imaginamos la Catalunya del futuro. Una Catalunya próspera, competitiva, vertebrada, solidaria, socialmente justa, con infraestructuras de calidad, y con servicios públicos para el bienestar de todas las personas.

Por eso Montilla será el próximo President.

Saludos.