19 de desembre, 2005

La deslealtad como costumbre

El PP sigue enrocado en la espiral de mentira, manipulación, exceso, y deslealtad


El acceso de Zapatero al gobierno de España, al margen de poner fin a una de las etapas más nefastas de gobiernos de la derecha, y devolver la confianza a los españoles en un gobierno que no les mienta, supuso la oxigenación de la vida política en nuestro país.

El ejercicio de erosión, ataque virulento y maniobra orquestada que supuso la entrada en el gobierno de Aznar, tras validar la estrategia de la marrullería parlamentaria como táctica opositora, dejó paso a una oposición responsable, leal en temas de estado como el terrorismo, sin injerencias o desprestigios internacionales (recordemos que Aznar llegó a llamar pedigüeño a González por negociar en Europa los fondos de cohesión), y sincera y honesta con la ciudadanía.

El 14 de marzo de 2004, Zapatero se convierte en el presidente del cambio, de la ilusión, de la igualdad de hombres y mujeres, de la defensa de los derechos civiles, de la vuelta de las tropas de la guerra ilegal en Irak, del respeto internacional conseguido con la Alianza de Civilizaciones, el presidente de todos y todas.

Desde el PP, al que lo único que le deseo es que el año 2006 le traiga por fín la paz interior de asumir de una vez que ha perdido las elecciones, se ha llegado a la conclusión, una vez más, que para que la derecha vuelva al poder, es necesario ensuciar la vida política, trasladando a su vez, a la sociedad, el renovado ataque mediático, y político al gobierno.
Una vez más, y la historia para esto es recurrente y cíclica, el PP, camuflado de un centrismo que ya no engaña a nadie, pretende asaltar el poder mediante la deslealtad, la manipulación y el enfrentamiento.
Estos días hemos visto la enésima: la negociación de los presupuestos europeos. Pero hemos estado atentos a la utilización partidista del terrorismo, de los ataques y excesos verbales, insultos incluídos de su vanguardia mediática mecanizada, han salido a la calle para limitar los derechos de los homosexuales, para protestar contra la enseñanza laica y para ponerse al lado de lo más retrógrado en defensa de su modelo de família. Y lo han hecho al lado de la jerarquía católica, aquella que no se manifestó contra la guerra ni el Prestige.

Pero esta vez no cuela. Esta vez todos y todas sabemos quienes son, qué quieren, qué intereses protegen, quién los mueve y qué quieren hacer si vuelven al poder. Esta vez la derecha es derecha. No vale lo del centro reformista. Rajoy, no tienes alternativa, has elegido la alianza por la derecha y estás atado a los zaplana, acebes, aguirre, losantos, rouco varela, pizarro,vidal, pedro jota, etc. Estos son y serán tus compañeros de viaje.

Por más que os moviliceis, la ciudadanía ya sabe quién es cada uno y qué representa.
Si una oposición cada vez más retrógada o un gobierno sensato, trabajador, responsable, garante de las libertades y de la igualdad entre todos y todas, un gobierno solidario, avanzado, luchador por la paz y protector de los servicios públicos. Un gobierno socialista.
Saludos.