15 de novembre, 2005

En un mundo ideal...

Post dedicado a Marcos.

Cuando he decidido escribir este post y otros que vendrán otros días, he pensado en muchas cosas. Primero, en si debía poner posts que no fueran de estricta reflexión política, ya que podía romper la unidad del blog. He decidido en este caso que vale la pena darle de vez en cuando un toque diferente.
En segundo lugar, porque he estado pensando en a quién dedicar este primer post sobre “personajes” que me rodean y que me han influenciado, e influencian en la política juvenil. El domingo, tras escucharle, decidí que era justo dedicárselo a él y presentároslo como merece.
En mi actividad política he tenido compañeros y compañeras que me han aportado, enseñado, tutelado, criticado y animado mucho. Mucho les debo y muy agradecido estoy de su presencia. Podría hablaros de la gente con la que empecé en esto, o podría hablaros de la gente que ha estado durante el camino. Podría hablaros de la gente que me acompaña ahora, y de buen seguro que en todos haría justicia y tendrán cabida en posteriores posts. Pero hoy quería hablaros de alguien que reúne muchas características (lleva conmigo muchos años, hemos aprendido juntos, y sigue a mi lado), pero sobretodo cumple una muy especial: aceptó estar conmigo en estos dos años que casi llevo en el lugar que ocupo actualmente, en un ejercicio de voluntarismo y amistad que me honró, y en el que he encontrado el perfecto amigo que he necesitado en los momentos (más de los que desearía) malos que he podido tener estos últimos años. Ha compartido conmigo las alegrías y los retos que hemos asumido, así como me ha ayudado en esos momentos de "bajón" que siempre tenemos.
Creo que se lo debo.
Veréis, los que me conocéis, sabéis que suelo decir muchas frases y ejemplificar mucho para poder explicar aquello que pienso. Una de ellas, es esa que digo sobre la existencia de un mundo ideal. “En un mundo ideal, esto o aquello sería así, o de esa manera….etc,”, y luego bajo a la Tierra y acepto la imperfección de este mundo y trabajo en ello para mejorarlo. Los socialistas no somos más que unos inconformistas con el mundo insolidario, injusto, que nos ha tocado vivir, e intentamos cambiarlo mediante la aplicación de políticas progresistas que mejoren la calidad de vida y reduzcan las desigualdades.
Pues bien, Marcos sabe lo que pienso sobre él y qué papel tendría que jugar políticamente en un mundo ideal.
Con Marcos es de esas personas con las que puedes reir con un chiste malo, o de ese humor absurdo (sí, los dos somos fanáticos de faemino y cansado, o de mortadelo y filemón), a la vez que estamos discutiendo sobre el alcance del estado del bienestar en Europa. Con Marcos puedes irte a gusto a tomar unas cervezas al gótico después de estar horas enmendando una ponencia política del PSC. Con Marcos he pasado algunos de los mejores momentos lúdicos (Mollina, Austria, las escuelas…) de la JSC, y algunos de los momentos políticos más apasionantes de los últimos años.
Siempre recordaré, cuando la vida política de los dos ya no esté unida (creo que Marcos tiene una clara vocación y un gran presente yfuturo en la empresa privada), cómo siempre me ha criticado lo que para él es un exceso de socialdemocracia por mi parte, mientras yo le criticaba por su excesiva teoría económica y su “radicalismo”. Ahora es el actual portavoz de la ejecutiva de JSC y yo soy secretario de organización de la misma, y creo que hemos hecho una sana convergencia en un punto equidistante, lo que nos ha permitido abordar algunos de los proyectos con los que soñábamos hace años: la revista Jove i Socialista, las campañas y performances que siempre me ha reivindicado…
El domingo pasado, dentro de la escuela de formación de L’Hospitalet, Marcos hizo, en la clausura para la que estaba invitado, uno de los discursos más brillantes que recuerdo en mis 11 años en la JSC. Un discurso socialista, de valores, comprometido, intenso, clarificador. Un discurso que me hizo sentir orgulloso de haberlo tenido siempre a mi lado y del que he vuelto a aprender. A aprender que en política sí hay espacio para la amistad, para la utopía, para la reflexión, para el análisis, para las lágrimas.Para las lágrimas de emoción, como las que vertió (y vertimos algunos) al hablar de su paso por JSC. Marcos te pido perdón por esta invasión de tu intimidad.
Asistí a su discurso sentado al lado de Susana, su novia, a la que aprecio muchísimo, y entonces me prometí que le haría mi pequeño homenaje. Un homenaje que llega cuando ha decidido que empieza a acabar su tiempo en política, y que quiere empezar a despedirse. Un homenaje que quiere rendirse ante su claridad de ideas y su compromiso político por un mundo mejor, por una juventud mejor, por una JSC mejor.
No sé si estas líneas habrán estado a la altura, pero quieren dejar constancia de mi tributo y mi admiración. Los que lo hemos oído defender con vehemencia sus posicionamientos, sabemos que la JSC tiene en él a uno de sus baluartes ideológicos, así como a una de las personas más afables que conozco.
Siempre digo que lo considero, si no mi mejor amigo, dentro de las tres personas en las que más confío. Sólo espero que la vida personal transcurra dentro de la amistad sincera que hasta ahora nos tenemos. Eso sí será un mundo ideal. Respecto al político, ya sabes Marcos lo que opino.
Saludos.