21 de setembre, 2005

Elecciones en Alemania: ahora qué?

El pasado domingo las elecciones anticipadas, convocadas por el canciller Schroeder, en Alemania, y en las que todas las encuestas y predicciones daban como segura ganadora a la coalición de derechas de la CDU-CSU, encabezada por Angela Merkel, el SPD, con Schroeder a la cabeza, y tras una gran campaña electoral, consiguió dar un revés a lo previsto y colocar al SPD como partido más votado.
Hay que recordar que las apenas 9 décimas que la coalición electoral de la CDU, con su socio bávaro de la CSU (y que suponen tres escaños de diferencia), lo son por el resultado de esta coalición electoral, y al hecho de que el Baviera, feudo de la CSU y de su líder (y excandidato a canciller), Edmund Stoiber, han conseguido una gran mayoría; pero, en el conjunto de Alemania, el SPD ha sido altamente más votado que la CDU, el partido de la derecha alemana, todo y contar con la escisión que provocó Oskar Lafontaine, al formar el Partido de la Izquierda junto a antiguos comunistas encabezados por Gregor Gysi.
Este partido de la izquierda de Lafontaine, ha conseguido unos resultados altamente satisfactorios para sus aspiraciones iniciales, superando incluso a unos Verdes de Fischer, que parecen seguir anclados en un porcentaje de voto inferior al 8 %. El voto descontento con las reformas económicas y sociales del ejecutivo saliente, ha sido capitalizado por el nuevo partido, aunque no ha conseguido desanimar del todo a las bases socialistas, que, en un último sprint han vuelto a confiar en el SPD.
Por otro lado, los liberales del FPD, que durante la campaaña electoral y en su Congreso, habían declarado su disposición a entrar en un Gobierno presidido por Merkel, se sitúan como el centro de las quinielas alrededor de quienes desean formar ahora gobierno. La histórica confrontación de liberales y verdes puede ser historia si, tras la renuncia de Fischer a seguir como referente, ayer mismo, se confirma lo que algunos analistas están suponiendo, es decir la posibilidad de que dentro de alianzas postelectorales, se abra la puerta a la denominada Vía Jamaica, resultante de los colores de la bandera de este país, simbolizados por los colores de las tres formaciones que podrían coaligarse, es decir: verde de los Verdes (obviamente), negro de la CDU-CSU, y amarillo del FDP.
En este escenario, con la importancia que Alemania tiene para el conjunto de Europa, todas las miradas están puestas en el proceso de confección de un Gobierno estable, sin que se descarte la idea de la convocatoria de nuevas elecciones, o la gran coalición (la deseada por los mercados financieros), del SPD y la CDU-CSU, pero sin Schroeder y Merkel de cabeza de cartel. Las apuestas están abiertas, y todo parece indicar que a la locomotora alemana, le esperan días de incertidumbre y de medición de fuerzas, donde cada paso será analizado con lupa y cada declaración será medida.
Para mi humilde opinión, creo que, dada la importancia de Alemania en Europa, creo que es importante resaltar el porqué se producen las elecciones anticipadas, fruto del rechazo a unas medidas impopulares para garantizar el Estado del Bienestar, cómo se produce la escisión del SPD; cómo la CDU dilapida hasta 14 puntos de ventaja en las encuestas, dejando tocada y casi hundida a Merkel como cabeza de cartel; cómo se recupera el SPD y cómo se conforma el Gobierno resultante. Yo, por mi parte, dejo abiertas las interrogantes, a espera de aportaciones y reflexiones, todo y acabar reconociendo la labor del SPD, su indudable campaña, el carisma de Schroeder, y la necesidad del mantenimiento y desarrollo de las políticas garantes del Estado del Bienestar, de las que Alemania es modelo, rechazando de base las especulaciones e intentos de la derecha de socavar lso cimientos de la iguadad, la justicia social, y el progreso del Estado del Bienestar. Cuando no hay estado, cuando no hay coberturas, cuando se prima el individualismo, cuando la sociedad no tiene y puede esperar nada del Estado más que beneficiencia y caridad, cuando se provocan disgregaciones raciales, de clase o de otro tipo, surgen situaciones como las de EEUU, donde los efectos del huracán Katrina se han visto magnificados antes, durante y después de su paso, por la ausencia de poder público.